julio 27, 2009
Enrique Servando Sánchez / Consejero Delegado / Primur (Corporación Empresarial ONCE)
Realizar operaciones en el exterior para una empresa que fabrica mobiliario urbano no es imposible, pero presenta dificultades derivadas de los costes y las complicaciones del transporte, los problemas en la instalación y su mantenimiento posterior, así como las peculiaridades locales en cuanto a legislación y la homologaciones, sin olvidar los problemas que comporta el cobro de operaciones. Todo ello, con esfuerzo, imaginación y valor se puede soslayar, pero existen dos condicionantes irremediablemente insuperables: los aranceles de importación y el coste de fabricación de productos equivalentes en el país de destino.
Nuestro proyecto en La India, en la ciudad de Mumbai, se centra en ofrecer asistencia técnica y verificación, con cesión de diseños y tecnología de fabricación. Para ponerlo en marcha tuvimos en cuenta varios aspectos: empleo de los medios de la oficina técnica, para evitar inversiones; mantener un margen muy elevado, prácticamente sin gastos; y garantizar el cobro.
Esta experiencia nos demuestra que la expansión al mercado internacional, especialmente a los países emergentes, se convierte en una opción adecuada y viable de crecimiento para muchas empresas, si bien siempre es necesario conocer en profundidad el contexto económico y regulatorio del país y mantener diversos aspectos estratégicos para la organización.
Enrique Servando Sánchez / Consejero Delegado / Primur (Corporación Empresarial ONCE)











